Préstamos y créditos: ¿en qué se diferencian?

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De algún modo, todos formamos parte del mundo de las finanzas, sin embargo entre la diversidad de detalles, la múltiple información y los debidos procedimientos, para muchos los conceptos o funcionamientos de algunas actividades financieras son un poco confusos o algo desconocidos.

Pero entender los manejos de cada uno de los procesos económicos no es tan complicado como muchos creen, solo debes buscar la información. Entre las muchas dudas que pueden surgir en las personas acerca del mundo económico se encuentra una muy simple: ¿en qué se diferencian los créditos y los préstamos?

En general, sabes que la idea del préstamo o el crédito significa conseguir una cantidad de dinero específica que luego deberás pagar, no obstante es importante conocer que estos  movimientos se desarrollan con distintas reglas y operaciones.

Probablemente, en cierta ocasión –si no posees cultura financiera en mediana medida- habrás utilizado un término para referirte al otro, como por ejemplo “voy a solicitar un crédito”, cuando realmente lo que pedirás es un préstamo, pensando que se trata de lo mismo.

Por lo tanto, es meritorio saber en qué difieren estos procesos, para no tener problemas con tus prestamistas o con entidades bancarias. Por suerte, te explicaremos cuáles son esos aspectos que distinguen estas actividades económicas que quizás en algún momento te confundieron o hicieron dudar.

En primer lugar, la base de cada uno se diferencia porque:

  • En el crédito, el banco a proveer el dinero le otorga al cliente en una cuenta de crédito virtualmente, la cantidad monetaria máxima que este necesite, o que el banco considere, pudiendo retirarla de forma parcial. En cambio, cuando hablamos de préstamo, la entidad financiera dispone una cantidad determinada de dinero fija.
  • En el caso del pago, en el préstamo el cliente recibe la obligación de regresar ese monto proporcionado, en compañía de intereses y comisiones pactadas dentro de un plazo acordado entre prestamista y prestatario, tal amortización se realiza de forma fraccionada, a través de cuotas y de carácter regular. En cuanto al crédito, los intereses se generan según la cantidad de dinero retirada por el cliente con respecto al importe total.
  • Acerca del tiempo de pago, también existen diferencias. Como ya mencionamos, en el préstamo se establece un plazo determinado para cancelar la deuda, pero en el crédito – aunque también se acuerda un plazo para la devolución- cuando el mismo finaliza, se renueva de manera inmediata, asimismo mientras que se vaya usando, se sigue disponiendo del resto del importe acumulado en la respectiva tarjeta o cuenta proporcionada por la entidad bancaria.
  • El crédito ha sido utilizado generalmente por las empresas para dar sufragio en temporadas de falta de liquidez o ciertas actuaciones empresariales; contrario a esto, los préstamos se han vuelto en la manera más común en la que personas particulares conseguían acceso para obtener bienes específicos o determinados tales como viviendas, viajes o coches.
  • Los papeleos y los tiempos de espera para adquirir estos servicios también son distintos. Para pedir un préstamo, el cliente deberá asistir al banco personalmente, llevar toda los documentos requeridos y poseer un expediente limpio. Para el crédito, aunque también es similar, algunos procesos pasan por solicitudes en internet. Todo dependerá de la entidad financiera a la que acudas.

Si necesitas dinero y te preguntas cuál de estas dos actividades financieras se ajusta más para proveerte de un monto, solo debes analizar que todo dependerá de cuáles son tus verdaderas necesidades y para qué requieres del dinero en cuestión. Por lo tanto, no se trata de cuál sea más conveniente.

Como ya hemos hecho referencia, los préstamos se utilizan para inversiones más grandes previamente planificadas, con carácter devolutivo a largo plazo, habitualmente en cuotas regulares sumadas a los intereses, por lo que el cliente debe asumir el riesgo de contar con una liquidez suficiente que le permita cancelar los montos.

Por otro lado, los créditos suelen tener intereses mayores, pues el disponer de una cantidad de forma puntual y sin planificación es un servicio más caro, pero bastante necesario y útil para periodos de falta de liquidez. Algunos opinan que siempre es meritorio contar con un crédito que te saque de apuros.

Conociendo ya los detalles, podrás solicitar tu servicio según lo que necesites.