Préstamos en el acto

El dinero te urge, hay pequeñas cosas que pagar como un arreglo en casa, terminar de pagar un auto o algo necesario para tu trabajo. No es mucha cantidad de dinero, entonces por qué acudir a un banco cuando sabes que dan muchas vueltas, te tendrán sentado-a frente a múltiples papeles y puede que hasta no te aprueben ningún crédito.

Lo mejor en estos casos es acudir a un sitio web de préstamos en línea, donde tan solo completando los datos es posible pedir un préstamo de hasta 1000 euros y saber en el momento cuánto se deberá devolver. Solo hace falta ser ciudadano español y completar una aplicación que se recibe aprobada o no en menos de una hora (¡En un banco esto sería imposible!) Claro que son sitios confiables que no le prestan a cualquiera, verificarán tu identidad y si quieres volver a pedir un préstamo con ellos es importante que cumplas, no sólo por eso, porque si no puedes quedar en un registro nacional de deudores y nunca más nadie te prestará dinero.

Dineo.es, Monedo.es, Creditosi.es….son algunos de los muchos sitios que prestan dinero on line, y la lista sigue. No todos prestan la misma cantidad ni tienen las mismas tazas, así que si tienes tiempo lo mejor sería realizar una breve investigación de mercado para asesorarte sobre costos, monto, cuotas, tiempo para la devolución y todo lo que esté involucrado en el acto de pedir un crédito.

¿Y cómo recibes el dinero?

Pues en la mayoría de los casos te piden la cuenta bancaria para hacerte el depósito, aunque hay algunos sitios que te permiten pasar a buscarlo por una localización específica. No son todos, así que es un detalle que debes verificar.

Lo más espectacular de este procedimiento es la rapidez y lo claro que queda todo, ya que no hay ninguna letra pequeña y las calculadoras identifican antes de que completes la aplicación, haciendo una simulación, cuánto tendrás que pagar según en cuánto tiempo lo hagas y cuál sea la suma pedida. Si llegado el día no llegas a pagar, es posible pedir prórroga, pagando la correspondiente taza de interés.

Así que ya sabes, no acudas al banco a menos que necesites una suma grande de dinero, y mejor evitar dolores de cabeza pidiendo préstamos dentro de la familia. ¿Para qué hacerlo si existen los sitios web?