Pagaré Bancario

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Dentro de los métodos a los cuales se puede acceder a través del sistema bancario, especialmente destinados al crédito, el pagaré bancario es uno de los instrumentos más populares de los cuales hacen uso las empresas y personas jurídicas.

Pero analicemos más profundamente de qué se trata el pagaré, sus ventajas y sus características, para establecer si este instrumento es confiable y rentable para las partes que lo suscriben.

Historia del pagaré

Aunque hoy en día es una alternativa muy buscada en el mundo bancario, el pagaré, como un instrumento de crédito o inversión, su antecedente proviene precisamente de China.

Es en este país donde se tiene constancia de la emisión de los primeros pininos de pagarés entre los años 618-907.En la dinastía Tang, los comerciantes chinos usaban lo que llamaban “efectivo volador”, que representaba dinero en efectivo o papel moneda.

Para los historiadores este fue el antecedente de los billetes tal y como lo conocemos hoy en día.Surgen como una medida práctica de cancelar deudas sin necesidad de transportar grandes cantidades de dinero en largas travesías en barcos durante el comercio de sus productos a otras latitudes.

Se asemeja al método vigente de pagaré bancario pues en esa época el documento se podía cobrar al demandar su pago en la capital en el cual se hacía la transacción.

¿Qué es un pagaré?

Es un título valor que significa una promesa de pago, mediante la cual una persona, que se denomina emisor, debe pagar a otra, el beneficiario una deuda en fecha determinada o establecida, el saldo deudor en efectivo.

El pagaré bancario es un instrumento fiscal a través del cual las empresas o personas jurídicas se comprometen a pagar una determinada cantidad de dinero. Es usado frecuentemente en las transacciones comerciales entre empresas.

Con este papel, el comprador – que sería el que emita el pagaré – adquiere un compromiso de pago, de forma incondicional, con el vendedor o beneficiario del pagaré.

El pagaré bancario recibe su nombre porque se suscribe a través de un intermediario bancario, lo que le otorga las garantías necesarias para que la transacción sea un éxito.

Elementos del pagaré

Es imprescindible – a la hora de suscribir un pagaré bancario – asociar al documento una cuenta corriente a través de la cual se debitará la deuda con el vencimiento del pagaré.

En dicho papel se estipula la fecha concreta de finiquito o vencimiento del pagaré. Es cuando el emisor deberá cancelar el total de la deuda a través de una cuenta bancaria domiciliada.Los pagarés son instrumentos que se expiden por lapsos cortos de tiempo que pueden ser de 30, 60 y 90 días.

Cuando el pagaré vence el banco presenta un documento de cobro en la cuenta bancaria contra la que se emitió el pagaré.

Si finalizado el plazo no se realiza el pago total de la deuda, un notario dejará constancia de ello, que no se logró el cobro del pagaré y el beneficiario tendrá la opción de solicitar su finiquito a través de tribunales.

Pagaré no bancario

Pero debemos hablar también del pagaré no bancario, un documento que puede ser emitido por cualquier empresa de acuerdo a lo establecido en la Ley cambiaria del país en donde se emita o en los códigos de comercio, para identificar las partes y el acuerdo entre ellas.

La diferencia entre éste y el pagaré bancario es que en el primero las condiciones de cobro y otros términos se hacen de común acuerdo entre las partes.

Formato

Aunque el formato puede variar de un país a otro, el modelo de pagaré bancario suele contener los mismos datos:

  • Identidad y domicilio de la entidad bancaria en la cual se domicilia la cuenta.
  • Número de cuenta completo del emisor (deudor) en el cual se debitará el importe del pagaré.
  • Referencia y dígitos de control bancario, es el número que le proporciona el banco para tramitarlo.
  • Datos como fecha de vencimiento, cantidad adeudada, nombre del emisor, razón social, fecha de emisión.

Características que definen el pagaré

Aún cuando la fecha de vencimiento de pago se estipula en el instrumento, sí no se cancela, se deben abonar intereses moratorios previamente establecidos y conforme a lo acordado por las partes.

Es relevante conocer que el instrumento puede pasar de una persona a otra. Esto se denomina ” endosar un pagaré “. En este caso, el beneficiario de este documento debe cancelar la deuda a una tercera persona a través del endoso.

Mientras que el pagaré no sea cancelado en su totalidad , puede exigirse su pago por quien lo posea, en este caso el tenedor.Por lo tanto, el acreedor del pagaré será quien lo posee, que podrá cobrar la deuda aunque no sea el tenedor inicial.

Clases de pagarés

Están generalizados dos tipos de pagarés que pasan de un tenedor a otro.

  1. Pagarés a la medida: estos títulos son adjudicados en el mercado primario mediante negociación directa. Su característica es que son operaciones de alto valor nominal.
  2. Pagarés no singulares: estos pagarés se distribuyen por subastas y/o oferta periódica, que incluyen desde minoristas hasta inversores institucionales.

Ventajas de suscribir un pagaré

Esta opción de financiación, representa para la empresa o institución emisora una forma de crédito más económica que la que podría conseguir en el mercado interbancario.

En el curso del tiempo de gracia, la empresa puede – entre la emisión del pagaré y el vencimiento – recoger el dinero requerido para saldar la deuda y lo correspondiente a los intereses.

Al obtener un pagaré, la empresa tiene la libertad de invertir su capital en otros proyectos.

Ventajas de aceptar un pagaré

El beneficiario del pagaré bancario tiene la absoluta garantía de que cobrará el total de la deuda en la fecha acordada como vencimiento.
En caso contrario, tiene la certeza de que – a través de los tribunales o instancias habilitadas para conocer estos casos – se logrará la recuperación total de su inversión.

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